martes, 16 de noviembre de 2010

Revista Kireei y más cosas

Nuestras amigas de Kireei ya han lanzado su revista digital, es preciosa, ¡no os la perdáis! Y hablan de nosotras.

Para quienes aún no conozcáis este maravilloso blog, os copio su presentación:

Dicen que por la red se navega o se surfea, pero a nosotros nos gusta imaginarnos buceando para encontrar todas esas cosas bellas que nos apetece compartir. Casas que reflejan un estilo de vida propio, decoradas con objetos bellos y originales - muchos de ellos hechos a mano -, libros con ilustraciones maravillosas, juguetes para cabecitas soñadoras, comida que enriquece el alma, ideas para una vida más sostenible, fotografías extraordinarias. Y, detrás de todo esto, familias que comparten la alegría de criar a sus hijos, personas creativas con bonitos proyectos, gente que disfruta de las cosas cotidianas. Este es el espíritu Kireei.

Hace poco, además, han lanzado un blog dedicado exclusivamente al mundo culinario: Pimienta Rosa.

Ahora tenemos la suerte de que Kireei también sea revista. Su primer número es una viva imagen de ese espíritu, y su tema central es Regalar. Esperamos que disfrutéis de la revista y de conocernos un poquito más a fondo gracias a la entrevista que nos realizó Elena Ferro y las fotografías que tomó para la ocasión Román Yñán. Desde aquí, queremos mandar un cariñoso abrazo a todo el equipo de Kireei y a su maravillosa editora, Elena. ¡Gracias!



Por otra parte, Sagrario Fernández Prieto, ha tenido la amabilidad de presentar Cuando Findus era pequeño y desapareció. Habla de él a partir del minuto 9:33.



Y por último, la escritora y periodista Vis Molina también nos entrevistó para la página web de la revista El Cultural de El Mundo.

Entrevista a Sven Nordqvist


© Sven Nordqvist

Flamboyant: ¿Podría resumirnos su carrera? ¿Cuándo decidió convertirse en ilustrador de libros infantiles? ¿Qué le inspiró? ¿Cuál fue su preparación?

Sven Nordqvist: Cuando tenía 16 años decidí que quería ser ilustrador. Incluso antes de eso dibujar siempre había sido mi principal interés. Era lo único en lo que era realmente bueno, a diferencia de mi hermano mayor que era bueno en todo lo demás. Mi madre también me animó, ya que ella también dibujaba y pintaba muy bien.

Al terminar el colegio quise ir a una escuela de arte, pero no me admitieron. Solo lo intenté una vez. En vez de eso, estudié arquitectura durante cuatro años para poder tener una buena educación en el caso de que me fallara la carrera como ilustrador. Hasta que no me convertí en arquitecto no me pude ganar la vida como ilustrador freelance.

Durante mis años como estudiante de arquitectura también estudié ilustración a través de un curso norteamericano por correspondencia llamado Famous Artists Schools (Escuela de artistas famosos). El curso era muy intenso y tardé 3 años en sacármelo. Estoy seguro de que aprendí más en ese curso de lo que hubiera aprendido en la escuela de arte. No quería convertirme en un artista de “bellas artes”, quería convertirme en un hábil ilustrador que fuese capaz de sobrellevar cualquier trabajo de ilustración, como la publicidad, cubiertas de libros, diseño de logotipos, ilustración para revistas, etc. Aprendemos a través de la práctica, así que eso fue lo que hice en mi tiempo libre todos esos años. En aquel momento y por alguna razón no me había planteado todavía ilustrar libros infantiles.

Para empezar, trabajé de vez en cuando en una pequeña agencia publicitaria, donde aprendí herramientas muy útiles como fotografía y revelado en cuarto oscuro (que ahora ya no es necesario debido al mundo digitalizado actual). Contacté con editores de libros de texto y empecé a ilustrar este tipo de libros durante años. También realicé postales de cumpleaños, felicitaciones navideñas y pósters. Pasé gran parte de mi tiempo durante 10 años dedicado al arte gráfico, como el grabado, y realicé varias exposiciones por toda Suecia. Estos cuadros son completamente distintos a mis ilustraciones.

Finalmente, acabé bastante aburrido de los dibujos simples y en blanco y negro de los libros de texto. Quería crear imágenes en color y utilizar mi imaginación. Por eso, en 1981 participé en un concurso de álbumes ilustrados. Como no conocía a ningún autor, tuve que escribir yo mismo la historia. Gané el concurso con Agaton Öman och alfabetet, mi primer libro. El texto no tiene la intención de ser muy literario; es un juego de palabras y letras que utilicé como pretexto para realizar las imágenes.

F: ¿Cuáles son sus influencias artísticas?

Sven: Durante mi adolescencia estudié con mucha atención los ilustradores de la revista norteamericana MAD, especialmente a Mort Drucker. Incluso los copiaba para poder aprender a dibujar las líneas como ellos. Mis primeras prácticas fueron a lápiz, pluma o tinta, en blanco y negro para empezar, nunca pintado encima en color con pincel. Me esforcé mucho en manejar correctamente la técnica de tinta y pluma, la cual cosa lleva mucha práctica. Mort Drucker era uno de los maestros en esa área.

Otro gran maestro es Ralph Steadman, cuyo arte he estudiado a fondo para aprender su técnica y tratar de utilizarla yo mismo. Además, utiliza el color de una forma atrevida y estimulante.
Aparte de ellos, hay muchos artistas de álbum ilustrado que admiro, así como ilustraciones que me gusta observar porque son distintas a las mías. Algunas veces se quedan en mi cabeza, por lo que es posible que me hayan influenciado de alguna manera.
No estoy tan interesado en la literatura como en la ilustración, pero entre los autores de libros infantiles me gusta mucho Barbro Lindgren.

F: Nos da la sensación de que las ilustraciones en “Pettson y Findus” beben de los cómics y del cine. ¿Cree que es así?

Sven: No me lo había planteado de esta forma. Quizás mis personajes parecen personajes de cómic porque son figuras delineadas, en comparación con las de otros artistas que siguen el dibujo artístico tradicional.
Algunas veces utilizo líneas cinéticas para mostrar un movimiento rápido, lo cual proviene del mundo de las viñetas. Lo utilizo porque funciona, aunque contribuye a la idea de que mis ilustraciones no pueden considerarse arte.
El hecho de que Pettson o Findus aparezcan varias veces en la misma ilustración puede recordar al cine. Para mí es una manera de prolongar una escena en el tiempo o el espacio sin utilizar más de una página. O también para dar la impresión de movimiento rápido.


F: ¿Qué le inspiró a escribir la serie “Pettson y Findus”?


Sven: el viejo Pettson y su gato aparecieron en mi segundo libro, Pannkakstårtan*. En un principio no hubo intención de que se convirtiera en serie. Era simplemente una historia de un solo libro que describía algo que he percibido a menudo en la vida real: que cuando quiero hacer algo, muchas veces tengo que hacer antes otras cosas para poder hacer esa primera cosa, y para hacer esa segunda cosa debo hacer antes una tercera cosa, y así sucesivamente. Finalmente, me alejo mucho del punto en el que empecé y debo volver atrás para continuar donde había comenzado. Pannkakstårtan trata sobre esto.

Al principio, la idea era que fuese una anciana, luego un anciano y su mujer, y finalmente solo un anciano. Pero el hombre necesitaba alguien con quien hablar, así que creé el gato para él. En el primer libro, me imaginé a Findus básicamente como un gato. En libros posteriores, sin embargo, se ha convertido casi completamente en un niño y Pettson en un padre o un abuelo para él.

Casi todos los pensamientos y comportamientos de Pettson los he sacado de mí mismo, lo cual nos hace muy parecidos. El personaje de Findus me lo inspiró mi primer hijo cuando tenía 6 años.

Después de eso publiqué tres libros distintos antes de escribir el siguiente libro de la serie, Rävjakten. No tenía la intención de hacer más libros sobre estos personajes, pero como les gustó tanto a los lectores y a mí mismo, decidí continuar hasta crear 7 libros más.

Es una historia bonita sobre la relación entre un niño y su padre o su abuelo.

F: ¿Cómo surgió la idea de crear el maravilloso álbum ilustrado ¿Dónde está mi hermana?? ¿En qué se inspiró?


Sven: La palabra “inspiración” es un tanto difícil. Algunas veces me siento inspirado cuando veo una ilustración o dibujo que me gusta, lo cual me hace intentar realizar un dibujo que me guste a mí. Para mí la inspiración es más bien el entusiasmo por el trabajo. No sé de donde viene ese entusiasmo o deseo, o por qué últimamente aparece en tan pocas ocasiones. A veces me viene cuando ya he empezado a trabajar, pero no siempre.

En cualquier caso, la idea de ¿Dónde está mi hermana? Me rondó la cabeza mucho tiempo. Me imaginaba a mí mismo sentado día tras día realizando estos dibujos y nada más; dibujar y pintar, entrar en cada detalle y hacerlo lo mejor posible mientras escuchaba la radio, música, o leía libros. Esto es lo que más me gusta hacer, sobretodo en la mitad oscura del año, así que me entusiasmé con ello y lo hice durante año y medio.

No sé de donde surgen mis ilustraciones. Emergen, como cualquier otro pensamiento, de mi cabeza. No quiero expresar nada en particular. Quería hacer algo para mi propio disfrute. Quería hacer un álbum ilustrado con paisajes y escenas fantásticos que pudiesen colgarse uno al lado del otro como en un solo dibujo largo (aunque con un poco de trampa cada vez que se da la vuelta a la página). El texto en realidad no importa, solo cuentan los dibujos.

F: ¿Qué materiales y técnicas utiliza en sus ilustraciones?

Sven:
Siempre escribo primero el texto (excepto en ¿Dónde está mi hermana?). Divido el texto en 24 partes (el número de páginas que tiene normalmente un álbum ilustrado) e intento encontrar algún elemento en cada página o plana que pueda convertirse en un buen dibujo. Hago esbozos de cada página a lápiz. Hoy en día a menudo escaneo los esbozos para pasarlos al ordenador y elaborarlos más. Es más fácil mover elementos de un lado a otro, cambiar el tamaño, etc. en Photshop que en papel.
Cuando estoy contento de cómo se ven las páginas, las imprimo y transfiero a un papel de alto gramaje para acuarela; es decir, pongo el papel para acuarela encima del esbozo y copio las líneas con un lápiz duro. En ese papel dibujo los contornos en color negro o en color con pluma y luego borro las líneas del lápiz. Finalmente, pinto el dibujo con acuarelas. Utilizo acuarelas líquidas sintéticas a menudo, especialmente para colores brillantes y saturados. Para los fondos u otras partes que no deberían ser tan brillantes utilizo las acuarelas de toda la vida. A veces es mejor utilizar acuarelas acrílicas. Y a veces utilizo también lápices de colores, crayones o aerógrafos para conseguir efectos especiales.


© Sven Nordqvist

F: ¿Qué cree que añade el texto a las ilustraciones y viceversa? ¿Qué tipo de relación le gusta establecer entre la historia en el texto y en las ilustraciones?

Sven: Algunas historias no necesitan mucho texto: por ejemplo, en una aventura donde la acción es lo importante. Esto puede mostrarse y entenderse a través de los dibujos. Muchas historias pueden contarse sin dibujos. Si la historia principal se encuentra en el diálogo o en pensamientos abstractos, no hacen falta imágenes. En este caso, hay imágenes por la simple razón de que se trata de un álbum ilustrado y tenemos la idea de que los niños quieren ver imágenes. Ilustrar un libro con mucho diálogo donde los personajes siempre se encuentran en el mismo lugar y no sucede nada visible puede ser muy difícil. En una ocasión escribí una historia entera de Pettson, pero cuando traté de realizar los esbozos me encontré con que no sucedía nada en los dibujos: simplemente estaban ahí hablando de pie. Así que cancelé el libro y volví a empezar.

No tengo una teoría al respecto, ya que no analizo mi propio texto o mis propias ilustraciones, así que es difícil plasmar en palabras cómo mis libros se convierten en lo que son. Ilustro lo que veo en mi mente. Consigo plasmar en papel esa imagen interior casi siempre, más o menos, y si funciona, perfecto. Si no funciona por cualquier razón, lo intento de nuevo con otra composición o expresión. No utilizo palabras para decidir cuándo el texto y la imagen funcionan juntas, es algo que veo y que siento, así que no puedo explicarlo.

Sobre todo en el caso de los libros de Pettson y Findus, en los que hay figuras que están fuera de la historia principal. Surgen cuando visualizo el texto en una página en particular. A menudo realizan un comentario sobre lo que sucede; otras veces dan pistas sobre otra historia que sucede al fondo, dan algo al lector para que pueda imaginarlo. En ese sentido, las imágenes hacen que la historia sea más rica.

F: ¿Participa usted en todos los aspectos de la producción de un libro, como el diseño gráfico y el uso de la tipografía?

Sven: Al terminar una obra, le doy los bocetos a mi editor con el texto en cada página, así como los originales. Así que sí, el diseño es cosa mía. Algunas veces hablamos sobre la tipografía. Antes de imprimir el libro, me mandan una prueba para que yo pueda hacer correcciones o comentar cualquier cosa que no esté bien.

F: ¿Escoge la imagen de la cubierta?

Sven: Sí. Algunas veces, las editoriales extranjeras quieren una cubierta distinta y a veces apruebo esos cambios.

F: ¿Está en contacto con sus lectores?


Sven: No, en realidad, no. Recibo un par de cartas al año, no muchas. Y eso está bien porque no me gusta responderlas. Pero de vez en cuando, durante firmas de libros, conozco a padres y abuelos que me dicen cosas muy amables. Eso para mí es suficiente.

¡Gracias, Sven!


© Sven Nordqvist

*El orden de publicación de la serie por parte de Flamboyant no sigue el orden cronológico de publicación en Suecia. Se decidió empezar por Cuando Findus era pequeño y desapareció para que el lector español conozca la historia del primer encuentro entre Pettson y Findus, que se explica en este título.

viernes, 10 de septiembre de 2010

¡Sven Nordqvist!

¡Hola!

Esperamos que hayáis pasado un magnífico verano y que la vuelta al cole haya sido lo menos traumática posible.

En nuestro afán de acercar literatura e ilustradores de calidad a los más pequeñines, este otoño publicaremos 3 obras del genial ilustrador sueco Sven Nordqvist. Este autor es un verdadero fenómeno en Suecia, donde sus libros han vendido millones de copias y hasta se han convertido en series de televisión.

Es un honor para Flamboyant publicar su archifamosa y divertidísima serie «Pettson y Findus» en nuestro país. Este mes, publicamos el primer título de la serie Cuando Findus era pequeño y desapareció y el mes que viene, el segundo: Pettson se va de acampada.








Asimismo, este mes tenemos el placer de presentaros su álbum ilustrado ¿Dónde está mi hermana?, ganador del premio Augustpriset 2007 en la categoría de Mejor Libro Infantil y Juvenil del Año. De este libro se ha llegado a decir que «quien quiera comprender el significado de “fantasía” debería hojear este libro». (Kölnische Rundschau, Alemania).






Para más información sobre cómo conseguirlos, no dudéis en contactarnos: 93 2444270 o flamboyant@editorialflamboyant.com

¡Disfrutadlos!

viernes, 14 de mayo de 2010

jueves, 13 de mayo de 2010

Entrevista a Shirley Hughes, autora de "Peluche"



¡Buenas! Como ya sabéis, en Flamboyant tenemos por costumbre daros toda la información posible sobre nuestros autores y los libros que publicamos. Esta vez, se trata de Shirley Hughes, autora de nuestra novedad del mes de mayo Peluche (Dogger). Como siempre, le mandamos una entrevista por correo, para que nuestros lectores puedan conocer de primera mano su trayectoria y el origen del título en cuestión. ¡Qué alegría cuando recibimos la respuesta directamente de ella y escrita a mano! Además nos mandó un par de fotos impresas de ella, ella con el Peluche original, y una copia de su primer boceto de Peluche. Es una mujer encantadora, con una trayectoria impresionante, y estamos muy orgullosas de traeros uno de sus principales títulos. ¡A disfrutarlo!


© Kate Peters (¿Veis a Peluche encima de la mesa?)

Shirley Hughes es una de las autoras e ilustradoras británicas de literatura infantil más importantes de su generación. Nació en West Kirby (Inglaterra) en 1927 y estudió en la Liverpool School of Art y en la Ruskin School of Drawing and Fine Art, tras lo cual inició su carrera profesional, primero en el campo de la ilustración interpretativa, y más tarde como escritora y diseñadora de sus propios álbumes infantiles ilustrados. Ha recibido diversos y prestigiosos premios, entre ellos la medalla Kate Greenaway (en 1977 por Peluche y en 2003 por Ella's Big Chance) y el Premio Eleanor Farjeon por su servicio a la literatura infantil. En el año 1999, la reina Isabel II le concedió el título honorario de la Orden del Imperio Británico.


© Eamonn McCabe

P: ¿Qué la inspiró a convertirse en ilustradora?
Shirley: Desde que tengo memoria siempre quise dibujar, y mis dibujos siempre se basaban en algún elemento narrativo.

P: ¿Cuáles fueron sus influencias y cuáles son sus ilustradores y autores favoritos?
Shirley: Cuando yo era niña, no había televisión, sólo la radio y que nos leyeran en la cama. Había muchos clásicos con ilustraciones de Arthur Rackham, Edmund Dulac y Ernest Shepard. También me encantaban los cómics, sobre todo los americanos, como Popeye, Mickey Mouse, Blondie and Dagwood, etc.

P: ¿Resulta más fácil ilustrar sus propios textos o los de otros, como la serie de Dorothy Edwards My Naughty Little Sister?
Shirley: Ilustrar para otro autor es muy diferente a crear tu propio libro. Estás en un rol interpretativo, como un actor / director escénico / diseñador escénico, todo a la vez. Dar forma visual a un personaje como en My Naughty Little Sister de Dorothy Edwards fue una oportunidad maravillosa porque Dorothy es una excelente escritora.

P: ¿Qué la inspiró a escribir Peluche? ¿Qué quería expresar con esta historia?
Shirley: Descubrí a Peluche viviendo silenciosamente en el fondo de un armario, y eso me inspiró el tema de “objeto perdido y luego encontrado” de esta historia, pues fue algo que le sucedió a mi hijo. Pero los niños de mis historias son todos imaginarios. Nunca utilizo a mis propios hijos ni nietos como modelos, aunque hago bocetos de ellos todo el tiempo.

P: ¿Qué técnicas y materiales utiliza en sus ilustraciones?
Shirley: Una vez he escrito el texto, hago un borrador a lápiz de todo el libro, lo hago a una gran velocidad para obtener fluidez narrativa de una página a otra. Más tarde, realizo las ilustraciones finales en color utilizando gouache (una acuarela opaca) y pasteles al óleo.

P: ¿Cómo utliza el color para expresar cierta atmósfera?
Shirley: Utilizo todo lo que está en mi mano: dibujo, diseño de página, técnica del color…

P: ¿Qué cree que el texto añade a las ilustraciones y viceversa? ¿Qué relación le gusta establecer entre la historia en el texto y la de las ilustraciones?
Shirley: El estilo de escritura en un álbum ilustrado es muy importante aunque utilices pocas palabras. Siempre debes tener en mente que la historia está dirigida a un niño que quizás aún no ha aprendido a leer. Se la leen en alto mientras ellos miran, muy atentamente, las imágenes. Están aprendiendo a mirar una imagen, a su propio ritmo, lo cual es muy improtante en una era en que se les bombardea con imágenes electrónicas muy estridentes.

P: ¿Está en contacto con sus lectores?
Shirley: Recibo cartas maravillosas de niños (todas escritas a mano, ¡me alegra decirlo!) y me reúno con ellos en sesiones de firmas en librerías y festivales literarios.

P: ¿Tiene una idea de qué niños leen sus libros?
Shirley: Escribo para todos los niños, sea cual sea su origen o raza. Por suerte, muchos de los temas de la infancia son universales.

¡Mil gracias, Shirley!


© Shirley Hughes

viernes, 16 de abril de 2010

Algunas menciones de Berta Buenafé está triste...


Nuestra entrañable Berta Buenafé ha empezado su carrera imparable hacia el éxito. Esperemos que la hagáis viajar mucho por distintos hogares y la saquéis de su tristeza, aunque el señor Edmundo ya ayude mucho a ello :-)

Elena Ferro, de Kireei.com (blog recomendadísimo, yo lo consulto a diario, ¡es como un vicio!) le dedica a Berta unas muy cálidas y bienvenidas palabras.

Lo mismo sucede con la librería Robafaves, de Mataró, de las más importantes del Maresme (Barcelona).

¡Y el Club Super3 la incluye entre sus recomendaciones para este Sant Jordi!

lunes, 12 de abril de 2010

Tatjana Hauptmann y Adelaida va a la ópera


Tatjana Hauptmann es la autora de nuestra novedad Adelaida va a la ópera, un álbum ilustrado muy divertido sobre una caracola presumida que se prepara para actuar en una función de ópera, a la que la acompañarán su marido y su hijo, Roberto.

Tatjana dice que, para sus historias, se inspira en su entorno: le gusta observar a las personas, pero también a los insectos y animales. ¡El personaje de la caracola Adelaida lo sacó de su jardín! Tatjana tiene, además, una memoria fotográfica que la ayuda a perfilar sus personajes y a crear la atmósfera correcta.

Respecto a su técnica, realiza los dibujos a pluma o a lápiz, y los colorea con lápiz de color o acuarelas.

¡Esperamos que disfrutéis de esta maravillosa historia!

jueves, 8 de abril de 2010

Magali Le Huche nos habla de Berta Buenafé está triste y de Las Sirenas de Belpescão




P: ¿Qué te inspiró a escribir Berta Buenafé está triste... y Las sirenas de Belpescão? ¿Qué querías expresar con estas historias?

Magali: Para Berta Buenafé está triste... quería crear una historia sencilla. Me gustan las historias sencillas en las que los personajes parecen estar un poco desplazados. Me gustan mucho las historias de Arto Paasilinna, de Jorn Riel o las películas de Kaurismaki, entre otras. A menudo, los protagonistas no son perfectos. Sus defectos o su originalidad los hacen entrañables. Las situaciones normalmente son absurdas, pero parecen justas. Me gustan también las situaciones a veces graves tratadas con distanciamiento y humor. Este tipo de universo me llega mucho. Tenía ganas, con esta historia, de hablar de la depresión y que no resultase triste. Al principio, quería escribir una historia divertida sobre la depresión, ¡hacer que la depresión resultara cómica! Y después quise que la historia se centrara en el momento en que Berta y Edmundo se encuentran.



Respecto a Las sirenas de Belpescão, la idea surgió durante un viaje que hice a Portugal. Fui a Lisboa y a pequeños pueblos de los alrededores, con ganas de dibujar croquis y, poco a poco, de los croquis nacieron las tres amigas vendedoras de pescado. Me gustó mucho aquel viaje: la atmósfera de aquellos pueblos me hacía soñar, los pescadores, el mar, la luz, etc. Encuentro que Portugal, o en cualquier caso lo que yo vi de él, es un país romántico.

P: Respecto a la creación de personajes. Berta está llena de encanto. ¿Cómo creaste su personaje? ¿Te inspiraste en una persona real o en algún modelo? Es inusual escoger a una persona mayor como protagonista de un libro infantil; es realmente original: ¿cómo se te ocurrió?

Magali: Al principio, quería sobre todo crear una historia que girase alrededor de la idea de la depresión. Soy muy sensible respecto a este tema y a la idea de que hasta las personas mayores pueden idealizar durante mucho tiempo una vida soñada y simplemente olvidarse de vivir. ¡Tenía ganas de explicar esto! Y también quería explicar cómo se encuentran y se enamoran dos personas un poco mayores.

P: ¿Qué inspiró el personaje de Edmundo?
Magali: Busqué un hombre que encajara con Berta, sin inspirarme en nadie que conozca. No quería que fuese muy guapo. Y, además, tenemos que pensar que Berta y él son personas que se han quedado solas y que hace mucho tiempo que no se enamoran.

P: Volviendo a Las sirenas de Belpescão, ¿por qué escogiste tres personajes femeninos como protagonistas?

Magali: Creo que no me hice esta pregunta, pero cuando vuelvo a pensar en ello creo que ¡lo hice por solidaridad! Ellas encuentran la fuerza para cambiar gracias a su espíritu de equipo; esto las anima. Quizás también por el miedo a quedarse solo. Quizás hoy lo escribiría de otra manera.

P: Nos gusta mucho el hecho de que las tres tengan una personalidad tan fuerte, ya que les imprime mucho carácter. Deciden salir a la mar para comprobar por ellas mismas lo que está sucediendo, en vez de quedarse en casa y esperar a sus maridos, como en los antiguos cuentos folclóricos. ¿Crees que la literatura infantil empieza a mostrar los nuevos roles igualitarios que las mujeres tienen en la sociedad, al contrario que hace décadas, cuando los personajes infantiles constituían roles tipo princesa totalmente pasivos?

Magali: Pienso que los esquemas familiares y las relaciones hombre-mujer han cambiado; muchos libros juveniles muestran este cambio. Hoy en día, pocas veces veremos libros que digan que la madre está en la cocina y que el padre lee el periódico... ¡No sería coherente con la vida actual! Pero creo que siempre habrá historias de princesas. Quizás princesas más modernas que no esperan forzosamente un príncipe encantador que vaya a buscarlas, o princesas que tengan otros sueños... ¡princesas menos pasivas!

P: En la historia de Las sirenas de Belpescão, la música y el canto tienen mucha relevancia.

Magali: Las vendedoras se convierten en sirenas, por tanto, era obligado que cantasen. Quería imaginar una historia que realmente tratase el mito de las sirenas: y, si de hecho, las sirenas provenían de un pequeño pueblo de pescadores, ¿cómo y por qué se convirtieron en sirenas?

P: ¿Qué materiales y técnicas utilizas para realizar tus ilustraciones?

Magali: Realizo los dibujos en blanco y negro con mina de grafito y, a veces, con tinta; luego los coloreo en el ordenador. Eta técnica me permite guardar transparencias y conservar los trazos y, de esta forma, obtengo planos puros, como en serigrafía.

P: ¿Cómo te gusta utilizar los colores para transmitir cierta atmósfera?

Magali: Cuando comienzo un álbum, siempre busco la gama de colores que utilizaré para que sea coherente, para que haya una atmósfera particular. Para Berta Buenafé está triste... ¡se imponían los rosados! También quería que hubiese un ambiente un poco anticuado, con rosas, marrones...

En Las sirenas de Belpescão, lo importante desde mi punto de vista era transmitir la luz y los colores característicos de Lisboa. Intento en mis álbumes no poner demasiado color, sino que intento crear una paleta variada con un poco de color para que el conjunto sea harmonioso y coherente.



¡Muchas gracias, Magali!

lunes, 8 de marzo de 2010

Nuevo sorteo de la colección



¡Atención! Tenéis una nueva oportunidad de ganar la colección entera Pequeños grandes tesoros. La guía de ocio familiar Mariposa y Flamboyant tenemos el placer de organizar un sorteo. Para más información, consultad este link.

¡Suerte!

jueves, 18 de febrero de 2010

Tatjana Hauptmann


Photo: Copyright © Regine Mosimann / Diogenes Verlag AG Zürich

Tatjana Hauptmann, autora del álbum ilustrado Adelaida va a la ópera, tiene una trayectoria impresionante. Nació en la Alemania de la posguerra en el año 1950, en la ciudad de Wiesbaden. Su pasión por la ilustración le viene de lejos, pues nos cuenta que con 4 años ya dibujó su primer retrato realista: el de su madre. Durante su infancia le gustaba observar e ilustrar a personas de la calle con la ayuda de su memoria fotográfica. Eran tiempos duros, y dibujar era una forma de evadirse y compensar la miseria que se vivía en la escuela. Ilustró y escribió sus dos primeros libros infantiles con tan sólo 13 años (Pony komm, wir kaufen was y Arne, der kleine Wikinger), que gestó en la Escuela de artes y oficios de Wiesbaden, donde le permitían acudir al curso nocturno de escritura.

Ambos libros se expusieron en el Museo Klingspor de Offenbach en 1964. En aquella exposición, descubrió por vez primera el trabajo de Tomi Ungerer, que la fascinó y la empujó a dedicarse por completo a la ilustración. El mismo Ungerer, al ver los libros de Hauptmann publicados por Diogenes a finales de los años 70, le escribió una carta entusiasta y alentadora.

Ingresó en la Escuela de artes y oficios de Wiesbaden en 1966, pero dos años más tarde decidió interrumpir sus estudios para dar a luz a su hijo David. Poco después, empezó a dibujar para una serie de animación de la televisión alemana ZDF, al tiempo que continuaba ilustrando por su cuenta y realizando exposiciones.

En 1977, se presentó en el estand de la editorial suiza Diogenes con su libro Ein Tag im Leben der Dorothea Wutz (Un día en la vida de Dorothea Wutz, inédito en nuestro país) bajo el brazo, quienes se enamoraron de su trabajo y han publicado sus libros hasta el día de hoy.

Recientemente, y por encargo de Diogenes, ilustró el libro El ruido que hace alguien cuando no quiere hacer ruido, de John Irving, publicado en España por Tusquets editores.

Tatjana participa, a veces, en lecturas o firmas de libros pero admite que, en general, lleva una vida retirada y solitaria.

Os contaremos más sobre qué la inspiró a escribir Adelaida va a la ópera cuando publiquemos el libro en el mes de abril. ¡No os lo perdáis!

miércoles, 17 de febrero de 2010

Magali Le Huche


Magali Le Huche es la autora de dos de nuestras novedades del mes de abril: Las sirenas de Belpescão y Berta Buenafé está triste...





Algunos la conoceréis porque la editoria Adriana Hidalgo sacó al mercado a finales de 2009 su libro Héctor, el hombre extraordinariamente fuerte.



Hemos tenido la oportunidad de entrevistar a Magali para que podáis conocerla un poco mejor. Os copiamos parte de la entrevista; el resto... ¡cuando se publiquen los libros! (Hay que mantener un poco el misterio...)

Flamboyant: ¿Podrías hablarnos un poco de tu carrera? ¿Qué te inspiró a ilustrar libros infantiles?

Magali: Estudié en la Escuela de artes decorativas de Estrasburgo y terminé en el 2004. Creo que ya tenía ganas de escribir historias y dibujar antes de ingresar en ella. Siempre me ha gustado dibujar. Cuando era pequeña, pasaba horas haciéndolo y, mientras dibujaba me explicaba historias a mí misma. Por ello, naturalmente, me hice ilustradora. Desde entonces continúo haciendo lo mismo. Cuando era pequeña, los libros me ayudaban a dormir y también el dibujo.

Flamboyant: ¿Cuáles han sido tus influencias, tus autores e ilustradores favoritos?

Magali: Mi infancia transcurrió con los libros de Tomi Ungerer, Quentin Blake, Roald Dahl, Maurice Sendak, Pef, Richard Scarry. Mis padres también tenían muchos libros de Sempé en casa.

Flamboyant: ¿Qué te resulta más fácil: ilustrar tus propios textos o los de otros?

Magali: Tardo más tiempo en ilustrar mis propios textos, ya que me paso mucho rato con cada uno. Pero es, sin punto de comparación, ¡lo que más me gusta! Escribir supone mucho trabajo, ya que para mí es menos natural que el dibujo, pero aún así tengo muchas ganas de explicar cosas. Entonces, entre el momento en que me surge una idea para una historia hasta que se escribe el texto ¡puede pasar mucho tiempo! Cuando escribo la historia, tengo al mismo tiempo ganas de crear imágenes, pero es necesario que ambas cosas sean coherentes, que el texto no sea demasiado complicado… Puede parecer sencillo, ¡pero puede resultar largo y complicado! Ilustrar el texto de otra persona es distinto y también me gusta. En seguida tomo la distancia necesaria para ilustrar sin tener que rehacer el texto una y otra vez. ¡Es muy agradable!

Flamboyant: ¿Qué crees que añade el texto a las ilustraciones y viceversa? ¿Qué relación te gusta establecer entre la historia en el texto y la de las ilustraciones?

Magali: ¡Ése es el gran problema de la ilustración! Creo que lo importante es poder explicar cosas a diferentes niveles: explicar con las imágenes lo que el texto no dice y eludir los detalles que el texto explica pero que no están ilustrados. Lo más importante, pienso, es no ilustrar al pie de la letra todo aquello que explica el texto, si no el aburrimiento está garantizado. Resulta interesante dar otro punto de vista al texto gracias a la imagen, sorprender con la imagen. Y que la imagen deje vivir también al texto. Es importante que los dos estén en concordancia pero que al mismo tiempo sean independientes. ¡Igual que una pareja!

Flamboyant: ¿Participas en todos los aspectos de la producción de los libros, como el diseño gráfico o el uso de la tipografía?

Magali: No siempre resulta fácil participar en todo, ya que las editoriales tienen elección final de la tipografía y la cubierta. La elección del papel normalmente se decide en función de las colecciones y de los formatos estándar que hay en stock y hay que ponerse de acuerdo. Pero poco a poco comprendo mejor el proceso de fabricación y lo que es posible, lo que hay que proponer y discutir; siempre hay posibilidades. En todo caso, estos aspectos cada vez me preocupan más y cada vez me resulta más importante participar en ellos… ¡La calidad del objeto final también puede cambiar la forma de trabajar!

Flamboyant: ¿Qué criterios utilizas para hacer la ilustración de la cubierta?

Magali: Los criterios para una cubierta son los de hacer una imagen impactante, entendedora y que comunique la atmósfera y el tema de la historia sin decir demasiado… ¡Es un trabajo de publicidad en mayúsculas!

Flamboyant: ¿Estás en contacto con tus lectores?

Magali: Realizo encuentros en clases o bibliotecas de escuelas de forma regular. Siempre son momentos impactantes y muy enriquecedores. La profesión de ilustradora es una profesión solitaria y recibir interacción de niños que tienen un montón de preguntas, las cuales han trabajado mucho, me permite cuestionarme a mí misma. A menudo son momentos muy conmovedores y ¡para mí es un regalo muy bonito!

Flamboyant: ¿Tienes una idea preconcebida de qué niños leen tus libros?

Magali: ¡No tengo ni idea! Normalmente me encuentro con niños de entre 5 y 10 años. Pero creo que se pueden leer libros a niveles diferentes a edades distintas.¡ Lo que espero es que los padres también disfruten de ellos!

¡Gracias, Magali!

¡No os perdáis las dos joyas de Magali que sacaremos a la venta el mes de abril!

jueves, 4 de febrero de 2010

Fichas de las novedades

Ahora que ya habéis visto las cubiertas de nuestras novedades, os queremos mostrar las fichas, que contienen algo más de información... Pronto os daremos más detalles.








martes, 2 de febrero de 2010

Novedades de abril y mayo

¡Hacía tiempo que no os poníamos al día! Hemos estado trabajando en la producción de cuatro nuevos títulos y no hemos tenido tiempo para actualizar el blog.

De momento, os avanzamos las cubiertas de estas novedades y en los próximos días os daremos más detalles de cada título.

Como veréis, estos álbumes ilustrades siguen una línea totalmente distinta a la de la colección Pequeños grandes tesoros, pues nuestra intención es introducir a los niños en todo tipo de estilos e historias, sin perder, claro está, la calidad. Son libros divertidos, tiernos y conmovedores de tres importantes autoras e ilustradoras que no dejarán indiferentes a vuestros hijos.

¡Pronto podréis disfrutarlos!